La veo de vez en cuando. El otro día me paré, la saludé y hablé con ella. No sabía nada. Lloramos las dos. ( Cuántas, cuántas, cuántas). Íbais juntas, hablábais de vuestras cosas y después, tú, contenta, me lo contabas. Habíais conectado. Pero tuviste que dejarla. Te manda recuerdos y dice esas cosas que vosotras siempre decís.
Te echo de menos.
Por cierto, ¿casualidad o lo saben y se han acordado? Me alegro.
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Chiki, nunca nada es por casualidad….
Mil besos